Terapias para la enfermedad d McArdle

Hasta el momento no existe una terapia que permita restituir la actividad GP en los pacientes, pero si que existen algunas aproximaciones que han mostrado un efecto beneficioso para reducir la intolerancia al ejercicio. La administración de suplementos de creatina a bajas dosis (60 mg/Kg/día), ha resultado tener un beneficio modesto en los pacientes. También, la administración de sacarosa oral (37g), previa a la realización de un ejercicio, reduce las molestias en los pacientes y mejora su tolerancia física. Pero sin duda, uno de los mayores hallazgos ha sido que los pacientes mejoran extraordinariamente su capacidad física, realizando ejercicio aeróbico de forma regular.

Terapias nutricionales

Todos los estudios que se detallan en este apartado cumplen los requisitos de la revisión Cochrane, que sólo recoge aquellos trabajos en los cuales los efectos de la intervención sean medidos mediante cualquier evaluación objetiva (i.e. VO2 max), 3 meses después de iniciar el tratamiento. Un gran número de intervenciones nutricionales se han centrado en incrementar las fuentes alternativas de energía, ya sea mediante la administración de suplementos o la modificación dietética.

  • La administración de aminoácidos de cadena ramificada (leucina, isoleucina y valina) fue evaluada en dos trabajos. El primero de ellos no demostró ningún efecto en 3 pacientes de McArdle. En el segundo, 5 de los 6 pacientes mostraron una capacidad de ejercicio más reducida.
  • Un estudio en 5 pacientes con administración de ribosa oral ( 15 g de d-ribosa en 150 mi de agua, 4 veces al día, durante 6 días) no reveló mejoras, aunque hubo cierta normalización de la respuesta ventilatoria durante el ejercicio.
  • La administración de glucagón en dosis de 2 mg, en un único paciente, mostró una tendencia a la mejoría que no fue estadísticamente significativa.
  • Un ensayo en 8 pacientes en los que se administraba vitamina B6 (50 mg/día, 10 semanas) no encontró diferencias significativas entre el grupo placebo y el grupo con tratamiento.
  • En 9 pacientes de McArdle se administraron suplementos de creatina (60 mg/Kg/día, 3 veces al DIA, durante 5 semanas), 5 de estos pacientes mostraron mejorías. En un estudio posterior del mismo grupo, se comprobó que una dosis mayor de creatina (150 mg/Kg/día) empeoraba significativamente los síntomas clínicos.
  • La administración oral de sacarosa (75 g en bebida) 30 o 40 minutos antes del ejercicio mejoraba notablemente la tolerancia al ejercicio en 22 pacientes con enfermedad de McArdle. Un estudio reciente de los mismos autores de mostró que el efecto era más marcado y prolongado, si la ingestión era de 37 g de sacarosa oral y se producía 5 minutos antes del ejercicio. En otro estudio, estos autores compararon el efecto sobre la tolerancia al ejercicio de los pacientes sometidos a una dieta rica en proteínas y pacientes sometidos a dieta rica en carbohidratos, y observaron que sólo mejoraban los pacientes sometidos a la dieta de carbohidratos.
  • La administración de una dieta rica en cuerpos cetónicos durante 1 año, también incrementó la tolerancia al ejercicio en un paciente de McArdle.

Terapias farmacológicas

Uno de los primeros fármacos utilizados con los pacientes de McArdle fue el verapamilo, un bloqueante de los canales de calcio que se usa como vasodilatador en algunas afectaciones cardíacas. En este trabajo, no se observó ningún efecto beneficioso sobre tres pacientes de McArdle [100]. Otro de los fármacos probados fue el dantroleno sódico que se usa como relajante muscular para la espasticidad, y para la prevención y el tratamiento de la hipertermia maligna. Ejerce su efecto disminuyendo el flujo de calcio del retículo sarcoplasmático y deteriorando la iniciación de los mecanismos de acoplamiento de excitación-contracción. Se probó un efecto positivo de este compuesto en la mialgia por esfuerzo en un paciente. Los aminoglucósidos también fueron testados en 4 pacientes de McArdle portadores de la mutación p.R50X, basándose en su potencial para permitir la traducción obviando los codones prematuros de terminación e induciendo la síntesis de la proteína completa, en algunas enfermedades hereditarias. Ni en los pacientes, ni en el cultivo de mioblastos de un paciente, la administración del aminoglucósido gentamicina (8mg/Kg/día, 10 días), mostró ningún efecto beneficioso. El último fármaco utilizado en pacientes ha sido el ramipril, un antihipertensivo que inhibe la enzima conversora de angiotensina. La hipótesis en la que se basaba el estudio era que si el alelo I (menor actividad de esta enzima) se asocia con que los pacientes tengan una mayor capacidad física que los que tienen el alelo D (mayor actividad), un inhibidor de la enzima, produciría el mismo efecto. En este estudio se obtuvo una reducción significativa de la discapacidad en 8 pacientes, administrando 2,5 mg/día de ramipril durante 12 semanas.

Terapia génica

La primera generación de vectores adenovirales recombiantes que contenían el cDNA completo de la GP muscular humana mostraron una eficiente transducción de fosfori lasa tanto en un trabajo con células C2C12, como en otro trabajo en el que se utilizaron mioblastos de oveja y mioblastos humanos. En ambos estudios la actividad enzimática fue restituida. En el último trabajo publicado en este campo, Howell y colaboradores inyectaron en el músculo de ovejas con enfermedad de McArdle, adenovirus modificados tipo 5 y virus adenoasociados tipo 2 que contenían un vector de expresión para musculares gen PYGM. Ambos tipos de virus producían la restauración transitoria de la actividad GP en el músculo. Además, tanto la inyección de los virus que contenían el vector control, como de los que contenían el vector con PYGM, se activaba la reexpresión de la isoforma GP cerebral y GP hepática, en el músculo esquelético.

El ejercicio físico

El efecto beneficioso del entrenamiento aeróbico, fue demostrado por Haller y colaboradores. Estos mismos autores demostraron que la ingestión de sacarosa previa a la realización de un ejercicio mejoraba la tolerancia, la sensación de bienestar y protegía de la rabdomiolisis en los pacientes. La combinación de esta aproximación juntamente con un programa de entrenamiento regular para los pacientes, ha resultado ser óptima en numerosos trabajos. Este efecto es independiente de la edad, ya que se ha descrito que funciona tanto en un niño, como en un hombre de 78 años. También se ha determinado el efecto beneficioso en un paciente con doble fallo genético. Bajo supervisión controlada, los pacientes son capaces de realizar ejercicios agudos o crónicos y ejercicios excéntricos (i.e. correr), que en resumen, les permiten mejorar su condición física.

* Extraido de “Las glucogenosis en España. Situaciín actual y guías informativas”. Ed. Once. Capítulo “Enfermedad de Mcardle”, por Gisela Nogales Gadea, Alejandro Lucia Mulas, Antonio Luis Andreu Périz.