Diagnóstico de la enfermedad de McArdle

La prueba funcional del ejercicio en isquemia del antebrazo ha sido la práctica clínica más utilizada, cuando el cuadro sintomático es sugestivo de enfermedad de McArdle. Esta prueba no es específica, se utiliza para detectar el bloqueo en la vía de degradación del glucógeno a ácido láctico. Consiste en la interrupción de la circulación sanguínea en la zona del antebrazo mediante el uso de un esfingomanómetro, tras la cual se le pide al paciente que ejercite su mano durante un periodo de tiempo de 1 minuto. Se toman muestras de sangre seriadas (minutos 1, 3, 5 y 10) para determinar la curva respuesta del lactato, que en caso de bloqueo en la glucogenolisis o glucólisis, es plana. En pacientes débiles o no motivados, si la ejercitación del antebrazo no es la adecuada, se pueden obtener falsos positivos. En el año 2001, se sugirió que esta prueba debía ser abandonada, ya que en un paciente se había producido inflamación y necrosis muscular, a causa de la interrupción del flujo sanguíneo durante la prueba del ejercicio en isquemia del antebrazo. Algunos autores han propuesto una variante para el diagnóstico denominada prueba del antebrazo en ejercicio, que se realizaría exactamente de la misma manera pero sin interrupción de la circulación sanguínea, por lo que es más segura para el paciente.

La biopsia muscular ha sido ampliamente utilizada para un diagnóstico más preciso de estos pacientes, en la cual mediante el estudio bioquímico y/o histoquímico se puede evaluar la actividad GP muscular. En los laboratorios de diagnóstico de manera rutinaria, se puede valorar la actividad GP en el homogenado de la biopsia muscular, que generalmente es inexistente en los pacientes de McArdle. La reacción histoquímica para GP también es una herramienta de diagnóstico habitual, que muestra una ausencia total de actividad en las fibras de los pacientes, a excepción de que haya habido un episodio de mioglobinuria inmediatamente anterior a la realización de la biopsia. En este caso, las fibras regenerantes presentes en la biopsia muestran una actividad positiva GP, probablemente debida a la reexpresión en estas fibras de la isoforma GP cerebral. Adicionalmente a la histoquímica para actividad GP, en los pacientes se puede realizar la tinción del ácido periódico de Schiff (PAS), mediante la cual se pueden observar acúmulos de glucógeno subsarcolémicos y en menor frecuencia intermiofibrilares.

Pasos a seguir para el diagnóstico de pacientes de McArdle españoles. Los cuadros de la izquierda indican las mutaciones y exones u analizar. Estos cuadros están unidos por (lechas gruesas verticales que indican los pasos consecutivos a seguir. Los cuadros de la derecha representan el porcentaje (intervalo de confianza del 95% ) de los pacientes en los cuales, los dos alelos mutados fueron identificados siguiendo los consecutivos pasos de análisis (Hechas horizontales). E:exón. Imagen tomada de Rubio et al. 2007

Recientemente, se ha desarrollado una prueba sobre ergonómetro para diagnosticar a estos pacientes. Esta prueba se basa en el second wind (bajada del ritmo cardiaco y sensación de agotamiento) que sufren los pacientes de McArdle a los 7 minutos de pedalear en una bicicleta estática a un ritmo suave y con una carga constante. El second wind es un síntoma patognomónico en estos pacientes y permite distinguirlos de otros pacientes con miopatías metabólicas de una forma simple y rápida.

Actualmente, el diagnóstico preferencial es el basado en el análisis molecular de muestras sanguíneas (Figura). Es un análisis muy poco invasivo y dado el amplio conocimiento que existe de la genética de esta enfermedad, en las diferentes poblaciones, puede estar altamente dirigido. En la población española se recomienda empezar por la búsqueda de la mutación p.R50X, seguida de las mutaciones p-W798R y p.G205S (mutaciones de mayor frecuencia en población española), y la secuenciación completa de los exones 1, 14, 17 y 18. Siguiendo estas directrices, se consigue identificar la mutación causal en un 75,8% de los pacientes.

* Extraido de “Las glucogenosis en España. Situaciín actual y guías informativas”. Ed. Once. Capítulo “Enfermedad de Mcardle”, por Gisela Nogales Gadea, Alejandro Lucia Mulas, Antonio Luis Andreu Périz.